{"id":17295,"date":"2023-12-05T14:25:30","date_gmt":"2023-12-05T19:25:30","guid":{"rendered":"https:\/\/discerningdeacons.org\/?p=17295"},"modified":"2024-02-15T14:30:14","modified_gmt":"2024-02-15T19:30:14","slug":"advents-active-waiting","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/discerningdeacons.org\/es\/advents-active-waiting\/","title":{"rendered":"La espera activa del Adviento\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"17295\" class=\"elementor elementor-17295\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7092eb68 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7092eb68\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;jet_parallax_layout_list&quot;:[]}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5cd96f43\" data-id=\"5cd96f43\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4999c2c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4999c2c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"background-color: var( --e-global-color-26bb8c7 ); color: var( --e-global-color-text ); font-family: var( --e-global-typography-text-font-family ), Sans-serif; font-size: var( --e-global-typography-text-font-size );\">El Adviento es un tiempo de espera. <\/span><b style=\"background-color: var( --e-global-color-26bb8c7 ); color: var( --e-global-color-text ); font-family: var( --e-global-typography-text-font-family ), Sans-serif; font-size: var( --e-global-typography-text-font-size );\">En nuestra vida cotidiana, esperamos muchas cosas, tanto mundanas como profundas.<\/b><span style=\"background-color: var( --e-global-color-26bb8c7 ); color: var( --e-global-color-text ); font-family: var( --e-global-typography-text-font-family ), Sans-serif; font-size: var( --e-global-typography-text-font-size );\"> Esperamos el autob\u00fas, esperamos el amanecer, esperamos los resultados de los ex\u00e1menes. Esperamos a que las cosas empiecen y a que las cosas terminen. Durante 9 meses, esperamos el nacimiento de los ni\u00f1os. Esperamos paz y sanaci\u00f3n.<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">La espera puede ser pasiva e interminable y estamos impacientes de que termine. Isa\u00edas implora a Dios que \"rasgue el cielo y descienda\". El salmista clama: \"Escucha, Pastor de Israel. reafirma tu poder y ven a salvarnos\". <\/span><b>Anhelamos que termine la espera, y nos dirigimos al Creador para rogarle que as\u00ed sea.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Pero la espera pasiva, la espera de que otro haga que las cosas sucedan, no parece una espera del Adviento. En la historia de Jes\u00fas, los sirvientes que el hombre que viaja al extranjero deja a cargo no se quedan de brazos cruzados. Se les deja A CADA UNO CON SU PROPIO TRABAJO. Eso no parece una espera pasiva. Nadie se libra y no ser\u00eda bueno que te pillaran durmiendo cuando vuelva el se\u00f1or de la casa. \"Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos\" dice Jes\u00fas. \"\u00a1Mant\u00e9nganse atentos! \u00a1Est\u00e9n prevenidos!\"\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">En la clausura de la primera Asamblea del S\u00ednodo sobre Comuni\u00f3n, Participaci\u00f3n y Misi\u00f3n en el Vaticano el pasado mes de octubre, <\/span><b>el dominico P. Timothy Radcliffe<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> describi\u00f3 los 11 meses que faltan hasta la segunda sesi\u00f3n del S\u00ednodo en octubre del a\u00f1o que viene como \"un embarazo. <\/span><b>Nosotros, mis hermanos y hermanas, estamos gestando una nueva vida y estos 11 meses ser\u00e1n probablemente el tiempo m\u00e1s f\u00e9rtil de todo el S\u00ednodo, el tiempo de la germinaci\u00f3n\".\u00a0<\/b><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">P<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">ero esa germinaci\u00f3n no puede producirse sin nutrici\u00f3n, cuidados y, s\u00ed, espera. Lo que el P. Radcliffe llama \"espera activa\". <\/span><b>No hay nada pasivo en la espera del embarazo. Traer una nueva vida al mundo est\u00e1 lleno de espera activa y preparaci\u00f3n, no s\u00f3lo para la madre, sino para todos los que la rodean.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Todos esperamos juntos y se nos han dado dones para ayudarnos en la espera, nos dice Pablo, dones que nos mantendr\u00e1n \"firmes e irreprochables hasta el fin\". Tenemos lo que necesitamos para mantenernos atentos y prevenidos mientras esperamos.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">El Adviento es tambi\u00e9n un tiempo de esperanza.\u00a0<\/span><\/p><p><b>Tras el S\u00ednodo mundial, se gener\u00f3 una gran esperanza de que la Iglesia cobrar\u00eda vida de una manera nueva, encontrar\u00eda la manera de acoger a los marginados, crear\u00eda formas de curar los da\u00f1os, abrir\u00eda las funciones de liderazgo a las mujeres, prever\u00eda la restauraci\u00f3n de las mujeres al diaconado permanente.\u00a0<\/b><\/p><p><span style=\"font-weight: 400;\">No se trata de restar importancia a las preocupaciones expresadas, pero en las sesiones de escucha de Seattle tambi\u00e9n se expres\u00f3 la esperanza de que la consolidaci\u00f3n parroquial pudiera dar lugar a comunidades m\u00e1s fuertes y din\u00e1micas. Cuando estamos haciendo el trabajo de construir el reino y la esperanza es fuerte, la espera es soportable; es una espera activa llena de esperanza en la venida del Salvador.\u00a0<\/span><\/p><p><b>Sabemos, sin embargo, que hay muchas tensiones en el mundo y en nuestra Iglesia hoy en d\u00eda que hacen que esa esperanza decaiga, que permite que el des\u00e1nimo y la desesperaci\u00f3n se cuelen en nuestros corazones.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Si ESO se arraiga, r\u00e1pidamente se vuelve contagioso, se propaga con facilidad y destruye la esperanza. Fragmenta el trabajo que estamos tratando de hacer juntos. Debilita nuestra capacidad de mantenernos centrados en la venida del Se\u00f1or.\u00a0<\/span><\/p><p><b>\u00bfC\u00f3mo podemos evitarlo? Recordando la proclamaci\u00f3n de Isa\u00edas:<\/b> <b>Ning\u00fan o\u00eddo oy\u00f3, ning\u00fan ojo vio a otro Dios, fuera de ti, que hiciera tales cosas por los que esperan en \u00e9l. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">La esperanza del Adviento est\u00e1 llena de confianza, confianza en que el poder de Dios SER\u00c1 despertado, despertado para enviar a Jes\u00fas. As\u00ed que la pregunta es: \u00bfEstaremos despiertos y atentos cuando venga Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 ver\u00e1 Jes\u00fas en el trabajo que los sirvientes que quedaron a cargo han hecho JUNTOS en este per\u00edodo de espera activa? Antes habl\u00e9 de esperar los comienzos y los finales. \u00bfAyudar\u00e1 nuestro trabajo a restaurar a las mujeres en el diaconado permanente? \u00bfDar\u00e1 lugar nuestro trabajo a una nueva y vibrante parroquia can\u00f3nica? \u00bfPromover\u00e1 nuestro trabajo la paz y la sanaci\u00f3n en el mundo?<\/span><\/p><p><b>La espera y la esperanza del Adviento exigen esforzarse por o\u00edr la voz del Esp\u00edritu Santo, por escuchar su sabidur\u00eda y su gu\u00eda.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Requiere estar atentos a la presencia de Dios tanto en los momentos mundanos como en los momentos profundos de nuestras vidas. Si hacemos esto juntos, no nos sorprender\u00e1 durmiendo cuando venga el Se\u00f1or.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5b10e87 elementor-widget elementor-widget-author-box\" data-id=\"5b10e87\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"author-box.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-author-box\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div  class=\"elementor-author-box__avatar\">\n\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/discerningdeacons.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Rose-Hesselbrock-300x300.png\" alt=\"Picture of Rose Hesselbrock\" loading=\"lazy\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t<div class=\"elementor-author-box__text\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div >\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"elementor-author-box__name\">\n\t\t\t\t\t\t\tRose Hesselbrock\t\t\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-author-box__bio\">\n\t\t\t\t\t\t<p>Rose tiene una Maestr\u00eda en Teolog\u00eda de la Universidad de Seattle y es la presidente del consejo pastoral de la Iglesia Cat\u00f3lica de St. Therese en el barrio de Madrona de Seattle, donde tambi\u00e9n sirve como coordinadora del s\u00ednodo y celebrante laica. Su trabajo en el pr\u00f3ximo a\u00f1o ser\u00e1 ayudar a guiar a la parroquia a trav\u00e9s del proceso arquidiocesano de Socios en el Evangelio para crear y apoyar a las parroquias agrupadas en una familia parroquial. Vive con su marido Tom en Seattle.<\/p>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a8a0c72 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"a8a0c72\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e27df36 dce_masking-none elementor-widget elementor-widget-video\" data-id=\"e27df36\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;youtube_url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/youtu.be\\\/eRHbWVxDVJ0&quot;,&quot;video_type&quot;:&quot;youtube&quot;,&quot;controls&quot;:&quot;yes&quot;}\" data-widget_type=\"video.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-wrapper elementor-open-inline\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-video\"><\/div>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Advent is a season of waiting. In our everyday lives, we wait for many things, both mundane and profound. We wait for the bus, we wait for the sunrise, we wait for test results. We wait for things to begin and things to end. For 9 months, we wait for children to be born. 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