Las Mujeres como Diáconos: Vuelta a los Orígenes

Arte de Kate McGee - BubblesBazaar.Etsy.com

Como profesora de teología en la escuela secundaria, recibo muchas preguntas --y enfados -- sobre los sacramentos y las "reglas" (tanto reales como percibidas) que los rodean. Sin embargo, en lugar de centrar nuestra energía en lo que los sacramentos no pueden hacer, trato de reorientar a mis alumnos hacia las áreas de crecimiento que la Iglesia sí considera posibles. Por ejemplo, las Escrituras y la tradición revelan que en el primer siglo hubo Apóstoles casados y mujeres diáconos. Como escribió el Papa Pablo VI en 1975, 

Una mirada sobre los orígenes de la Iglesia es muy esclarecedora y aporta el beneficio de una experiencia en materia de ministerios. [...] No obstante, esta atención a las fuentes debe ser completada con otra: la atención a las necesidades actuales de la humanidad y de la Iglesia. [...] y poner en claro los ministerios que necesita la Iglesia y que muchos de sus miembros querrán abrazar para la mayor vitalidad de la comunidad eclesial. [...] Tales ministerios, nuevos en apariencia pero muy vinculados a experiencias vividas por la Iglesia a lo largo de su existencia [...] son preciosos para la implantación, la vida y el crecimiento de la Iglesia y para su capacidad de irradiarse en torno a ella y hacia los que están lejos. (Evangelii Nuntiandi §73)

Romanos 16 Febe por Kate McGee

La conversación sobre los Apóstoles casados ya está en marcha: nuestra iglesia en el Vaticano II permitió la ordenación de hombres casados como diáconos y los obispos amazónicos en 2019 pidieron al Papa Francisco que considere la posibilidad de permitir que los hombres casados mayores sean ordenados como sacerdotes. Asimismo, Discerning Deacons auspicia aquí un animado diálogo sobre la posibilidad de la ordenación femenina al diaconado. Por mi parte, como profesora de Teología (y con frecuencia el principal punto de acceso de mis estudiantes a las Escrituras), puedo hablar del precedente de las mujeres diáconos en la iglesia primitiva. Estas mujeres pueden servir de modelo para nuestro discernimiento del diaconado femenino en la Iglesia actual: la Samaritana, Febe, María, la suegra de Pedro y Priscila. 

Los diáconos en la Iglesia de hoy tienen la autoridad de leer el Evangelio, predicar la homilía, realizar los sacramentos del bautismo y del matrimonio (y su preparación), y trabajar en el ministerio pastoral. La interacción de Jesús con la mujer samaritana es un

argumento a favor de la predicación del Evangelio y la homilía por parte de las mujeres (Juan 4). El elogio de Pablo a Febe indica que las mujeres del primer siglo se dedicaban al trabajo sacramental y pastoral (Romanos 16). La madre María en las bodas de Caná y la suegra de Pedro ofrecen ejemplos de mujeres con un papel decisivo y protagónico (Juan 2, Lucas 4).

Por último, un ejemplo de mujer que participaba en la economía, buscaba lo trascendente y ayudaba a mejorar y educar a la jerarquía existente, lo encontramos en Priscila: [Pablo] fue a visitarlos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó con ellos y trabajó, pues eran fabricantes de tiendas de campaña" (Hechos 18:3). El uso de "ellos" indica que también Priscila, y no sólo su marido Aquila, formaba parte de la economía de su familia y de su ciudad natal. Los dos acogieron y ayudaron a Pablo ("arriesgaron sus cuellos por mi vida", Romanos 16:4), además de acoger a "la iglesia en su casa" (Romanos 16:5, 1 Cor 16:19). Es más, cuando un predicador visitante se equivocaba, practicaban la corrección fraternal: [Apolos] comenzó a hablar con audacia en la sinagoga; pero cuando Priscila y Aquila le oyeron, le llevaron aparte y le explicaron el Camino (de Dios) con más precisión" (Hechos 18:26). 

Estos pasajes de la Escritura nos invitan a reflexionar: ¿Qué significaría para la Iglesia de hoy no sólo que las

Priscilla Aquila ©Kate McGee, BubblesBazaar.Etsy.com
Priscilla Aquila por Kate McGee

mujeres desempeñaran estas funciones económicas, eclesiales y sociales, sino también que esas mujeres fueran reconocidas por la Iglesia como diáconos? ¿Quiénes son las mujeres en tu vida que te han abierto igualmente las puertas de la Iglesia y de la Escritura? 

Kate McGee

Kate McGee

Kate McGee es una esposa y madre cristiana católica que ha sido maestra de escuela católica durante diecisiete años. Ama las Escrituras y a los santos y trata de compartir ambos con su familia, sus alumnos y la comunidad en general a través de sus obras de arte. Puedes ver sus obras de arte aquí: BubblesBazaar.Etsy.com

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Testigo
"[Espero que la Iglesia ordene mujeres al diaconado] para aportar un testimonio y una expresión más amplios de la vida, el amor y la presencia de Dios al pueblo de Dios. Las voces y el liderazgo de las mujeres sanarán, animarán y potenciarán las vidas de hombres, mujeres y niños. Provocará una nueva comprensión de la vocación eclesial y enriquecerá la vida familiar católica".
Deedee Van Dyke
Capellana Católica en Joliet, Illinois
Testigo
"La primer Apóstol fue una mujer, María Magdalena. Ella sigue siendo hoy una torre de fortaleza para las mujeres en el ministerio. Si se ordenaran más mujeres al diaconado en la Iglesia Católica Romana, creo que tendríamos homilías más significativas y espiritualmente enriquecedoras, y nuestras liturgias acogerían y darían la bienvenida a todos a la mesa eucarística."
Sonja Grace
Testigo
"Si fuera ordenada diácono, no sería un medio para alcanzar un fin, sino más bien una invitación continua a un camino más profundo y amplio con Cristo. A los diáconos se les pide que se hagan más visibles como manos al servicio de la Iglesia. Responder a tal vocación sería un tesoro, una profundización de mi vida de fe interior enriquecida por las experiencias exteriores de ministerio y servicio. Tanto el camino interior como el exterior se convierten en un anhelo de buscar y conocer al Cristo al que estamos llamados a servir."   
Nina Laubach
Estudiante, Programa de Doctorado en Divinidad, Seminario Teológico de Princeton

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